¿Ofrendas o Limosnas?

Estando Jesús sentado delante del arca de la ofrenda, miraba cómo el pueblo echaba dinero en el arca; y muchos ricos echaban mucho.
Y vino una viuda pobre, y echó dos blancas, o sea un cuadrante.
Entonces llamando a sus discípulos, les dijo: De cierto os digo que esta viuda pobre echó más que todos los que han echado en el arca;
porque todos han echado de lo que les sobra; pero ésta, de su pobreza echó todo lo que tenía, todo su sustento.
[versi]41 12:41-44[/versi]

En la congregación a la que pertenezco, salvo excepciones, no pasamos colecta (ofrenda) alguna. Desde el principio tenemos asumido que según nos haya bendecido el Señor debemos (todos) que aportar o apartar, algo de nuestro dinero para el sostenimiento de la obra entre otras cosas. [versi]46 16:1-2[/versi]

Para ello tenemos una pequeña caja de aluminio en donde se depositan las ofrendas. Pero que al ser metálica la cajita, al depositar monedas en ella, el ruido al caer, resuena por toda la sala, cosa que no suele ser muy habitual, porque todos los miembros (hermanos) son conscientes del privilegio de ofrendar según el Señor les (nos) haya prosperado. [versi]2 36:3-5[/versi]

Pues bien, recientemente, encontramos envueltas en un pañuelo de papel un par de monedas. Por lo visto alguien que no quería ser menos que lo demás ofrendando, pero que no deseaba que su ofrenda “hiciera mucho ruido” ideó esta forma para depositarla.

Se podría pensar que fue alguien que no tenía más y que quizá tuviera vergüenza de que se supiera su necesidad, o que tal vez, fuera alguien que no tenía ninguna intención de ofrendar y lo hizo para que le vieran hacerlo y quedar bien, pero “sin hacer mucho ruido”.

Las ofrendas como he dicho son voluntarias, y no se lleva control alguno de quien las hace, solo el Señor lo sabe, así que la segunda opción de las apuntadas podría ser la acertada. Porque nadie tiene la obligación de ofrendar si no puede hacerlo; es más, lo ofrendado se utiliza prioritariamente, en caso de haber algún tipo de necesidad, en ayudar a suplir esa necesidad. [versi]59 2:14-16[/versi]

Pero muchos confundimos ofrenda con limosna, y no sabemos diferenciar lo uno de lo otro. Siendo la ofrenda algo que se ofrece con respeto, gratitud y amor al Señor; [versi]13 16:28-29[/versi] y la limosna lo que se da para socorrer una necesidad manifiesta. [versi]44 3:1-2[/versi]

Ofreciéndole al Señor, (algunos) y con mucho dolor de corazón, en vez de ofrendas, limosnas; al entregarle lo que nos sobra o lo que ya no nos sirve, para que justificándonos a nosotros mismos quedar medianamente bien ante Él. Sin entender que lo que el Señor desea es que bendigamos a otros con lo que él nos bendice, para que lleguemos a ser hijos agradecidos y desprendidos; porque precisamente nos prospera y bendice para que bendigamos, (compartamos) y no vivamos atados (que los hay) al dinero y a los bienes materiales.

Ninguno puede servir a dos señores; porque aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas. [versi]40 6:24[/versi]

Y que tanto un manojo de billetes, como unas monedas, (sin importar el ruido) si se ofrendan con un corazón agradecido, (al igual que la viuda pobre) tienen la misma aceptación y el mismo olor fragante para Dios.

Porque lo importante es que tengamos en cuenta que, con la ayuda y dirección del Espíritu Santo de Dios, podemos cortar la dependencia y el amor que le tenemos al dinero. [versi]21 5:10[/versi]

Y esto solo se puede conseguir, al igual que en su día le entregamos nuestra vida al Señor, entregándole (aunque nos cueste mucho) ya sea poco o sea mucho, todo nuestro dinero al Señor.

Y para que nadie se llame a engaño y piense que de lo que se trata es de simple “afán recaudatorio religioso” quiero dejar claro que:

De la misma manera que el Señor no nos quitó la vida cuando se la entregamos, tampoco nos quitará el dinero al entregárselo. Él solo nos quiere a nosotros y nuestro compromiso, y que todo nuestro ser, (cuerpo, alma y espíritu) sea santo. [versi]52 5:23[/versi]

Y para ello, para tranquilidad de muchos, transcribo la siguiente porción de la primera epístola de Timoteo:

Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento;
porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar.
Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto.
Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.
Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre.
[versi]54 6:6-11[/versi]

Amén y amén.

Que la Gloria sea siempre para nuestro Dios.

2 comentarios sobre “¿Ofrendas o Limosnas?

  1. Muy acertado, el SEÑOR siempre ve la intención, nuestro corazón no tiene secretos para Él….y vaya ocurrencia envolver las monedas!!!

  2. Se puede usar la ofrenda para cualquier actividad que la congregation desee tales como eventos para promover el regocijo y unidad entre la hermandad,establ

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