Yo y mi casa Serviremos a Jehova

Centro Cristiano de La Vila Joiosa

Cuando Josué, era consciente de que su partida con el Señor era inminente, convocó a todo Israel y les recordó todo lo que Jehová había hecho por ellos, exortándoles a obedecer y guardar todas sus...

 

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Yo y mi casa Serviremos a Jehova
26-04-2007 - Antonio Sellés

Fotografía: Yo y mi casa Serviremos a Jehova




Cuando Josué, era consciente de que su partida con el Señor era inminente, convocó a todo Israel y les recordó todo lo que Jehová había hecho por ellos, exortándoles a obedecer y guardar todas sus leyes y mandamientos.

Les dio también opción a escoger a quien servir; dejando muy claro que él y su casa servirían a Jehova. (Josué 24:15)
Si leemos detenidamente los dos últimos capítulos del libro de Josué llegaremos a la conclusión, de que Josué hasta en los últimos días de su vida había servido al Señor, es mas, ese servicio lo iban a continuar en un futuro, los nacidos en su casa.

Servir a Jehová, significa estarle sujeto, haciendo lo que Él dispone. Por lo tanto que una casa sirva a Jehová, es que todos y cada uno de sus miembros estén sujetos y a la disposición del Señor.

En esa casa, debe de estar presente, en todos los aspectos, el orden de Dios; tanto en lo moral, como en lo espiritual; en lo privado, como en lo público.

En la casa que se sirva al Señor, el esposo además de proveer, para todas las necesidades de su familia, debe amar y tratar como vaso más frágil a la esposa; la esposa, a su vez, debe estar sujeta a su marido, en amor; los hijos deben sujetarse sin temor a sus padres, y obedecerles.

Debe ser un hogar de paz, como corresponde a cualquier lugar consagrado al Señor.

Creo que en la casa de Josué, donde se servía al Señor, se cumplía la ley de Dios, porque no puede haber servicio sin obediencia. El servicio siempre va unido a la obediencia, y el Señor dejó muy claro en las Escrituras su orden, el orden de Dios para todas y cada una de las casas que estén a su servicio.

El marido debe estar sujeto al Señor; la esposa de estar sujeta a su marido y al Señor, los hijos deben sujetarse a sus padres y al Señor.

Cada uno en su lugar, pero cada uno sirviendo al Señor. La casa en pleno sirviendo al Señor.

Durante mi servicio militar en la marina y en el buque en que presté mi servicio, cada uno de los miembros de la tripulación; desde el comandante hasta el último marinero, nos ocupábamos de distintas tareas, pero el fin era el mismo, en primer lugar mantener el barco a flote; en segundo lugar, mantener el orden establecido en el país y por último, repeler cualquier ataque de un posible enemigo.
Para mí esa experiencia fue una enseñanza.

Una casa al servicio del Señor, es como un buque en continua navegación por el mar de la vida, todos sus ocupantes deben ser aptos para las tareas que les han sido encomendadas. Cada uno debe ocupar su lugar. Nadie debe desear ocupar el lugar de otro.

Generalmente, un hogar lo componen, los esposos y los hijos habidos; e incluso mas familiares, según las circunstancias de cada familia; pero no por eso debe cambiar el orden de Dios para el hogar. Al estar en la misma casa el compromiso es idéntico para todos.

Estar en la misma casa significa: compromiso y colaboración. Compromiso con el Señor y colaboración con los demás miembros.

El sentir de un redimido por el Señor, es que un día cada uno de sus hijos, al establecer una nueva casa, establezca a su vez, el orden de Dios.

Servir uno mismo y su casa al Señor, es lo que todo creyente desea, pero para que sea una realidad, son necesarias dos cosas: INTEGRIDAD Y VERDAD.

La integridad es el resultado de mantenernos como nuevas criaturas; siendo fieles al compromiso que adquirimos al conocer o aceptar al Señor Jesucristo, como nuestro Salvador y Señor.

La verdad, es haber asumido cada una de las enseñanzas de Cristo y llevarlas a la práctica, día a día.

Así que, si alguno está en Cristo, al ser una nueva criatura, posee entre otras muchas mas cosas, la integridad y la verdad, del Señor Jesucristo en su vida.

Y todos los que estén en Cristo, pueden decir igual que dijo Josué: YÓ Y MI CASA SERVIREMOS A JEHOVA.


La gloria sea siempre para nuestro Dios. Amen

Fotografía: Antonio Sellés
Antonio Sellés
Pastor
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Comentarios [3]

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3.- Rossana choy
17-03-2012
Que buen mensaje Dios les bendiga.


2.- Yudelka Olivero
30-08-2011
Excelente. Muy bueno. Bendiciones hasta que sobreabunden.


1.- Samuel Morales
04-07-2009
Corto y conciso muy bueno.
Bendiciones