Olvidarse del Señor

Una de las facultades innatas que poseemos los humanos, es la facilidad que tenemos para olvidar las cosas. Algunas cosas, no todas.

Generalmente, lo que solemos olvidar es el bien que se nos hace; lo otro, nunca lo olvidamos.

Debido a esto, Moisés, al recordarle al pueblo de Israel, quien era el que les había liberado de la esclavitud de Egipto, les exhortó a no olvidarse de Él:

Cuando Jehová tu Dios te haya introducido en la tierra que juró a tus padres Abraham, Isaac y Jacob que te daría, en ciudades grandes y buenas que tú no edificaste, y casas llenas de todo bien, que tú no llenaste, y cisternas cavadas que tú no cavaste, viñas y olivares que no plantaste, y luego que comas y te sacies, cuídate de no olvidarte de Jehová, que te sacó de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre. A Jehová tu Dios temerás, y a él solo servirás, y por su nombre jurarás.  (Deut. 6:10-13)

Pero, ¿Puede olvidarse alguien del Señor que le rescató? Por lo visto sí, porque Moisés recomienda que se cuide la memoria, que no olviden. Es decir que se vigile y preserven los recuerdos de todo lo bueno que el Señor hizo por los israelitas, porque el tiempo, como dicen algunos, todo lo borra, sobre todo, lo bueno (el bien) que se nos ha hecho. (Deut. 4:9)

Y no solo, el Señor les hizo bien a los israelitas, sino a multitudes; incluso a muchos de nosotros al haber enviado a su Hijo Jesucristo, para que todo aquel que en Él creyera tuviera vida eterna. (Juan 3:16)

De ahí, que el mismo rey David, se animaba a sí mismo, a su alma, a no olvidarse de Dios:

Bendice, alma mía, a Jehová, y bendiga todo mi ser su santo nombre.
Bendice, alma mía, a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios.

Él es quien perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias; el que rescata del hoyo tu vida, el que te corona de favores y misericordias; el que sacia de bien tu boca de modo que te rejuvenezcas como el águila.   
(Juan 3:16)

Así que, si el rey David se animó a sí mismo a no olvidarse del Señor ¿No tendríamos que hacerlo nosotros también?

 

¡¡PIÉNSALO!!

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *