De cierto os digo, que el no recibe el reino de Dios como un niño, no entrará en él. (S
Como Niños
15-07-2008 - Antonio Sellés
De cierto os digo, que el no recibe el reino de Dios como un niño, no entrará en él. (S(Lucas 18:17). (Marcos 10:15)
Durante mucho tiempo entendí que estas palabras del Señor Jesús, dirigidas a sus discípulos, tenían que ver con la inocencia, sencillez y candidez de los niños; pensaba que con mucha dificultad un adulto, cargado de experiencias a lo largo de su vida, muchas de ellas negativas; difícilmente podría recibir el reino de Dios como un inocente niño, y mucho menos entrar en él.
Pero hace unas pocas semanas, mi concepto sobre este tema cambió, al leer algo relacionado sobre la conducta de los niños, y al observar, el comportamiento de mis nietos al recibir unos regalos. Debido a lo que leí y ví, llegué a comprender y a tener mucho mas claro el sentido de las palabras del Señor Jesús.
La reacción de los niños, (mis nietos) fue una explosión de alegría y júbilo al decirles que había unos regalos para ellos; salieron corriendo hacía el lugar donde estaban depositados y con una expresión de felicidad y asombro en sus pequeños rostros, abría cada uno de ellos el regalo que le correspondía; se formó una algarabía tremenda con los gritos y las risas, que, apenas podíamos contener los adultos que allí nos encontrábamos, y que llegaron a contagiarnos.
No se fijaban en quien les observaba, ni el lugar en que se encontraban y ni si molestaban a alguien; toda su atención era para los regalos que acaban de recibir.
Los pequeños no podían contener su alegría y lo demostraban riendo y saltando de satisfacción. A raíz de esto me apliqué a observar el comportamiento de los niños que hay en la congregación; me fijé como defendían cualquier juguete u objeto de su propiedad; y la tozudez y la firmeza al pedir las cosas que les atraían o les gustaban, incluso con abundantes lágrimas; hasta llegar conseguirlas.
Lo que observé en los niños, me hizo reflexionar de que no se trata de tener una actitud lánguida e inocente, en cuanto los asuntos del Reino, sino que de lo que se trata, es de recibir el Reino, (sin importarnos lo que piensen o digan de nosotros) con la misma alegría y satisfacción que los niños, reciben un regalo; y una vez que lo hayamos recibido, conservarlo con todas nuestras fuerzas, igual que los niños mantienen sus juguetes y los conservan, enfrentándose si es necesario, a aquellos que se los quieren arrebatar, sin importarles ni su tamaño, ni su fuerza.
.....el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos (valientes) lo arrebatan.
(Mateo 11:12).
La Gloria sea siempre para nuestro Dios.
Comentarios [1]
|
||||