Conservando la identidad.

 

 

Se menciona en el primer capítulo del libro de Daniel, lo ocurrido a él (Daniel) y a otros tres jóvenes que fueron llevados cautivos a Babilonia.  Sus captores  les llevaron al palacio del rey,  mudaron  su dieta alimenticia y cambiaron sus nombres hebreos por otros babilónicos,  en un  claro intento de   cambiarles  su identidad. (Daniel, 1:3-7)

Identidad de la que no estaban  dispuestos a renunciar y  que les llevó a no temer enfrentarse al poder real,  debido a los vínculos que les unían con el Dios de Israel.  

Seguir leyendo


La Intercesión.

 

Una de las acciones más deficitarias de la Iglesia, probablemente sea,  la de la intercesión. Y esto a pesar de que abundan eventos de todo tipo, sobre todo musicales, que parece ser, se organizan, para despertar espiritualmente a los asistentes y no como un entretenimiento pasajero, sino para motivar a los creyentes, a interceder  y buscar a  “los perdidos”, debido a  que  todo despertar espiritual genuino,  suele venir a través de la intercesión de los creyentes.

Seguir leyendo


El chisme entre los cristianos

 

Más a menudo de lo que quisiéramos, los cristianos hablamos de otros hermanos cuando estos no se encuentran delante,  de manera indebida o inadecuada.

La Biblia define esta acción como  “andar en chismes”, porque lo habitual es que el comentario que se realiza sea negativo para la persona aludida. Muchas veces parte de un suceso real que se exagera o se distorsiona.

Seguir leyendo


Algo más que una pequeña semilla.

 

Dijeron los apóstoles al Señor: Auméntanos la fe. 
Entonces el Señor dijo: Si tuvierais fe como un grano de mostaza, podríais decir a este sicómoro: Desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecería.
(Lucas, 17:5-6)

Hemos oído infinidad de veces las grandes cosas que se pueden hacer,  solamente con un poquito de fe.  Tan poquita, como poquita cosa que es un grano de mostaza.

Seguir leyendo


Orar sin desmayar

 

Debido a que muchos de los seguidores de Jesús (los de antes y los de ahora) después de varios intentos, sin obtener el resultado deseado,  se cansan de orar, el Señor Jesús, como solía hacer, “enseña” a través de una parábola  la necesidad de orar siempre sin desmayar, es decir,  sin desalentarse.

….Había en una ciudad un juez, que ni temía a Dios, ni respetaba a hombre. 

Seguir leyendo


Bienaventurados

 

En el evangelio de san Mateo, encontramos al Señor Jesús inmerso   en los negocios de su Padre: Enseñaba en las sinagogas, predicaba el evangelio del reino por las calles  y sanaba toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. (Lucas, 2:49) 

Y al difundirse su fama por toda la región, le trajeron a todos los que tenían todo tipo de enfermedades  y dolencias, incluso a  los endemoniados, lunáticos y paralíticos, sanándoles a todos, y debido  a esto, mucha gente le siguió.

Seguir leyendo