El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo. Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y los homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los...
La Mentira
08-07-2007 - Antonio Sellés
El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo. Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y los homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos, tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.
No entrará en ella ninguna cosa inmunda, o que hace abominación y mentira, sino solamente los que están inscritos en el libro de la vida del Cordero.
Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida, y para entrar por las puertas de la ciudad. Mas los perros estarán fuera, y los hechiceros, los fornicarios, los homicidas, los idólatras, y todo aquel que ama y hace mentira. (Apocalipsis 21:7-8), (Apocalipsis 21:27). (Apocalipsis 22:14-15)
Cuando leí por primera vez el libro de Apocalipsis, no dejó de sorprenderme el fin que le esperaba a los mentirosos. No podía comprender como el Señor daría a los mentirosos el mismo castigo que a los asesinos, fornicarios o hechiceros. A duras penas podía aceptar esta sentencia de Dios, ya que no me parecía justo.
Como sé que el Señor no condena a nadie injustamente, decidí profundizar el tema de la mentira y, la definición que da el diccionario Espasa-Calpe, es la siguiente:
MENTIR.- Decir o manifestar lo contrario de lo que se sabe, cree o piensa. Inducir a error. Falsificar una cosa.
Basado en esta definición pude comprender el tremendo arraigo de la mentira en la mente del hombre y su horrible consecuencia en la sociedad.
Su origen
Hoy día la mentira es prácticamente la base de gran parte de la sociedad en la cual vivimos y la forma ideal de vida para la mayoría de la gente
Los jóvenes son presa de la mentira, debido a que sus mayores no les instruyen o corrigen debidamente. La meta de todo el mundo es el éxito, y este se consigue mas fácilmente a través de la mentira. (Proverbios 21:6)
Algunos políticos también han hecho de la mentira su punta de lanza para llegar a posiciones de liderazgo. El mundo de la farándula también basa su éxito en la mentira cuando, por medio de música y videos, distorsionan la verdad para mostrar imágenes ilusorias de la vida, arrastrando a sus seguidores en sus fantasías. Incluso algunos líderes religiosos pueden llegar a mentir. La mentira ha llegado a ser algo habitual.
Para el mundo sin Dios, la mentira es necesaria, sin ella están perdidos. Pero con ella, con la mentira, están perdidos para Dios. (Proverbios 22:19)
La mentira y el creyente
Todo lo anterior es natural en un mundo alejado de Dios. Pero el aspecto más triste es cuando la discernimos en medio de los hijos de Dios. La mentira arropa y disimula el pecado, la verdad y la confesión lo descubren y lo impiden.
El señor nuestro Dios, en el decálogo divino prohíbe rotundamente la mentira, (Éxodo 20:16)
Mentir nos separa de Dios. El apóstol Pablo en Efesios 4:25 considera que el desechar la mentira es una de las características de la nueva vida en Cristo. Deseamos reconocer algunas de las situaciones en las cuales la mentira está involucrada:
Mentimos, cuando tenemos una actitud correcta delante del Señor y otra contraria delante de los hombres que están hechos a semejanza de Dios. (Santiago 3:9)
Mentimos, cuando criticamos o juzgamos al hermano, sin profundizar el porqué de su conducta. (Juan 7:24)
Mentimos, cuando callamos en vez de defender a nuestros hermanos, porque eso nos podría perjudicar. (Proverbios 31:8-9)
Mentimos, cuando estamos siempre quejándonos a oídos de otros, negando la providencia de Dios. (Números 14:1-9)
Mentimos, cuando no abrimos nuestro corazón al siervo de Dios. (Hebreos 13:17)
Mentimos, cuando al ser descubiertos por el Señor, no lo reconocemos. (Hebreos 12:5-6)
Mentimos, cuando damos lugar al diablo.
La mentira es la verdad del diablo. Y desde el principio, es el vehículo utilizado por él para alejarnos de Dios.
El Señor aborrece la mentira, porque precede o sigue a muchos pecados. (Proverbios 6:16-19); (Proverbios 12:22) La mentira cubre y disimula el pecado, por lo tanto nos separa de Dios, mientras que la verdad y la confesión lo descubre, lo impide y nos acerca a Dios.
Hermanos, un mentiroso es un excluido en el reino de los cielos y nuestro deber como siervos de Dios, es mantener una actitud clara ante ella, tanto en nuestra vidas, como en la de los hermanos que nos rodean.
Debemos evitar dar lugar al padre de la mentira confesándonos nuestra faltas unos a otros, hablando verdad entre nosotros, y ante cualquier problema espiritual o natural, consultar a los ancianos sin ocultar ni guardar nada para nosotros, sujetándonos a la palabra de Dios, y aceptando la dirección del Espíritu Santo.
Toda palabra de Dios es limpia;
Él es escudo a los que en Él esperan.
No añadas a sus palabras,
para que no te reprenda,
y seas hallado mentiroso.
(Proverbios, (Proverbios 30:5-6)
La Gloria sea siempre para nuestro Dios.