¿Sigue siendo Jesús el mismo?

Creo que con la frase que encontramos en la epístola a los hebreos y que transcribo a continuación, quedaría contestada la pregunta, que da título a este artículo:

Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.  (Hebreos, 13:8)

Pero quiero ir un poco más allá, a pesar de que algunos no estarán de acuerdo con mis razonamientos, pero que al igual que los primeros discípulos, y sin querer compararme con ellos, ni de lejos, no puedo dejar de decir lo que he visto y oído:

Mas Pedro y Juan respondieron diciéndoles: Juzgad si es justo delante de Dios obedecer a vosotros antes que a Dios; porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído.  (Hechos, 4, 19-20)

Resulta que hace unas semanas, tuve una charla con alguien que está asistiendo a un seminario intensivo para tener y obtener un mejor conocimiento de la Biblia, y uno de los temas que se trataron fue el de la sanidad divina. Tema en el que hubo algunas divergencias, las del profesor y las de algunos alumnos, (muy pocos) solo los que se atrevieron a decirle al profesor, que creían en la sanidad divina.

El profesor concluyó, que el Señor como todopoderoso que era, podía sanar, pero que ahora ya no sanaba. Que todo concluyó al partir a la presencia del Señor, todos y cada uno de los doce apóstoles del Cordero. Y que más bien, sería conveniente, no orar por los enfermos, no fuera que al no sanarse, perdieran la fe y se alejaran del Señor. ¿?

Y al preguntarme mi opinión sobre el tema, le dije que iba a contarle algo que respondería a su pregunta: El Señor (le dije) me llamó a servirle hace más de 35 años; al principio «devoraba» (aún lo hago) literalmente la Biblia y todos los libros y revistas cristianas que podía, todos ellos de autores reconocidos por su integridad doctrinal; creyendo a pie juntillas y asumiendo que el mensaje que portaba la Biblia era todo él actual y real, (aún lo creo) a pesar de haberse escrito hace cientos de años, porque, sino ¿Qué sentido tendría La Palabra de Dios para nosotros, y en particular para mí?

Así que, un día, (seguí diciéndole) el comercial de una empresa que suministraba productos a la mercantil donde prestaba mis servicios, (trabajé en ella 48 años) me contó que a su esposa le habían detectado un cáncer. Al verle tan abatido por la enfermedad de su esposa, y que además, según me dijo, tenían 5 hijos, le seguí hasta su automóvil, me senté con él y le dije que era cristiano y que creía en el poder de Dios, preguntándole si le había pedido al Señor que sanase a su esposa. Se quedó mirándome fijamente, y me dijo: Soy testigo de Jehová y no creo en los milagros. Pero si crees que Jehová es Todopoderoso ¿verdad? le pregunté. Al hacer un gesto afirmativo con la cabeza, seguí diciéndole ¿Quieres que le pidamos al Todopoderoso Jehová que sane a tu esposa?

Así que, inclinamos nuestras cabezas dentro del auto, (él más, no fuera que pasase algún testigo y lo viera) y clamamos al Señor por la sanidad de esposa.

Al tiempo, me llamó por teléfono medio eufórico, para su temperamento melancólico, diciéndome que su esposa estaba sana; que había desaparecido el cáncer; que los médicos decían que por lo visto se habían equivocado en el diagnostico, porque no había rastro de la enfermedad. Le pregunté cuando le habían hechos las pruebas en las que el cáncer no aparecía, y me dijo que unos días después de haber orado nosotros. Le dije ¿Y ahora, que? ¿Crees en los milagros? (Juan 9:24-33)

Poco tiempo después, también a través de mi trabajo, (era el jefe de ventas de mi empresa) la dueña de un supermercado y clienta nuestra, también testigo de Jehová, en una de mis visitas, al ver en mí algo especial (según me dijo) se sinceró conmigo llorando, que su hija tenía un tumor cerebral inoperable y no sabía qué hacer, y al decirle que yo si sabía qué hacer y que creía en el poder de la oración, porque era cristiano, pusimos el problema de su hija en manos del Señor, y que curioso, en una revisión posterior, los médicos dijeron que no era tan peligrosa la operación y que iban a intervenir a la joven porque el tumor “era operable” así que la operaron y fue un éxito dicha operación. Cuando se enteró una precursora, bajo amenaza de expulsión, le prohibió hablar conmigo; precursora que al poco tiempo se fugó con un joven camarero de hotel para “vivir la vida” lejos de los testigos de Jehová. (Juan, 14:13-14)

Durante mucho tiempo, me pregunté porque sanó el Señor a estos testigos de Jehová; ahora creo saberlo. (Lucas, 4:25-27)

Y todo esto ocurrió, cuando aún nadie me había dicho que el Señor ya no sanaba, que eso ya pasó, al igual que los milagros, aunque con mis propios ojos he visto algunos. Y, (le dije) como necesitaría más tiempo para contarte todo lo que he visto, (a pesar de que algunos digan que no puede ser) no lo voy hacer, a tu criterio lo dejo. Esta fue mi respuesta.  (Marcos, 9:23)

Tengo la impresión que se está tan seguro que el Señor en la actualidad no sana, o no quiere sanar, que los que lo creen, buscan toda clase de versículos para apoyar “su teoría”, negando en ocasiones lo más evidente, ya que, el que sana, es el Señor.

¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor.
Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados.   (Sant. 5:14-15)

En el evangelio de san Marcos encontramos lo que les dijo el Señor Jesús a sus discípulos:

Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.
El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.
Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.
Y el Señor, después que les habló, fue recibido arriba en el cielo, y se sentó a la diestra de Dios.
Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que la seguían.
Amén (Marcos, 16:15-19)

Muchos se apoyan, en esta porción de la Biblia, porque así lo creen, para seguir orando por los enfermos; otros dicen que estos versos no aparecen en algunos de los manuscritos mas antiguos, por lo tanto no se debe creer en lo que dicen, pero lo dicen con la boca pequeñita, porque ¿Si están tan seguros, porque no los anulan de Las Sagradas Escrituras al considerarlos apócrifos? (Falsos o no inspirados) Así se terminaría con tantos y tantos años de discusiones, controversias y enfrentamientos. Pero no se atreven. ¿Por qué será?   (2ª Tim. 3:16-17)

Al igual que a los que enseñan que Jesús se ha limitado a sí mismo, les haría la siguiente pregunta: ¿Oráis cuando está enfermo alguien cercano a vosotros, ya sean padres, hijos, esposa u otros familiares, para que el Señor los sane, o no lo hacéis no sea que no se sanen y perdáis la fe? Y si es así ¿Qué clase de fe es la vuestra? (Hebreos, 11:6)

Personalmente, oro por los enfermos, por los médicos, para que el Señor les de sabiduría, por las medicinas para sean efectivas, por las enfermeras para que sean pacientes, y por todo lo que tenga ver con cualquier enfermedad, confiando y dejándolo en las manos del Señor, porque sé que detrás y por encima de todo está el Señor Jesucristo; y no tengo ningún temor de perder mi fe en caso de que no haya sanidad, porque se en quien he creído, haciendo mías las palabras del profeta Habacuc.

Aunque la higuera no florezca, ni en las vides haya frutos, aunque falte el producto del olivo, y los labrados no den mantenimiento, y las ovejas sean quitadas de la majada, y no haya vacas en los corrales; con todo, yo me alegraré en Jehová, y me gozaré en el Dios de mi salvación. Jehová el Señor es mi fortaleza, el cual hace mis pies como de ciervas, y en mis alturas me hace andar.  (Habacuc, 13:17-19)

Así que, si alguno piensa estar firme, mire que no caiga. (1ª Cor. 10:12)

 

Que la Gloria sea siempre para el Señor.

 

 

5 comentarios sobre “¿Sigue siendo Jesús el mismo?

  1. El 05/08/13 el doctor de medicina familiar me detectó una arritmia (en el informe consta “diagnóstico casual de ACXFA”) y me dirigió al cardiólogo para comprobación y tratamiento. Resultado: se solicita iniciar ACO con ACECUMAROL, candidato optimo para CVE. Según me informó el cardiólogo (muy amable) se trataba, de que mediante una descarga eléctrica, provocar un paro cardiaco y volver de nuevo a efectuarla para reactivar el corazón y que con suerte funcionara al unísono. Asegurándose así que el corazón, una vez efectuadas las pruebas podría resistir. La cita para su ejecución fue el 25/05/14 y cuando efectuaron la comprobación, previa a la intervención, vi que tanto el médico como la enfermera, estaban como asombrados, pregunté que pasaba y me dijeron que el corazón estaba funcionando bien y que había desaparecido la arritmia. Le di la GLORIA A DIOS, y les dije que había desaparecido porque el Señor me había sanado, que los hermanos de la congregación a la que pertenezco, habían estado orando e intercediendo por mí y DIOS me ha había sanado. El doctor me pidió que orásemos por él, y así se hizo. ¿¿¿Dios no sigue sanando y haciendo milagros???. Yo creo que sí, a Él sea la GLORIA LA HONRA Y EL PODER.

  2. El Señor, es el mismo ayer, hoy y por los siglos,y la sanidad es parte de la obra completa hecha en el calvario, por sus mismas llagas hemos sidos sanados, Él se deleita en sanar,incluso a quién ni le busca para ello, como ocurrió con el hijo de la viuda de Naín. Son incontables los testimonios de las maravillas que hace el Señor. Muchas gracias Antonio.

  3. Muy de acuerdo, y creo ser un testimonio del poder del Señor en las curaciones. Seguiremos orando para que Él derrame su manto de sanidad sobre todos los enfermos, los familiares y hermanos en la Fé

    ¡¡¡Bendiciones querido Pastor!!! , que Dios te ilumine y así aprendamos de tus comentarios, cada día más

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