La Paciencia

Es la paciencia, según el diccionario, la capacidad que posee un sujeto, para tolerar, atravesar o soportar una determinada situación, sin experimentar nerviosismo ni perder la calma.

Según la Biblia, que no se aparta de la definición del diccionario, la paciencia,  es una de las “texturas o cualidades” del fruto del Espíritu. (Gál. 5:22-23)

Cualidad que nos ayuda, una vez asumidos el amor, el gozo  y la  paz  de Dios a sobrellevar todo aquello que nos parecía inasumible, cuando no conocíamos ni teníamos a Jesucristo como Salvador y Señor.

Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.
Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto.
Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos (Col. 3:12-15)

Entendiendo también, que  no solo la paciencia es una virtud para poder sobrellevarnos unos a otros, sino para poder esperar, confiados,  en la misericordia y en el obrar de Dios. Porque la paciencia es esperanza  para los que en Dios confían.

Pacientemente esperé a Jehová, Y se inclinó a mí, y oyó mi clamor. 
Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso; Puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos.
Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios. Verán esto muchos, y temerán, Y confiarán en Jehová.
Bienaventurado el hombre que puso en Jehová su confianza…
(Salmos, 40:1-5) 

 ¿Podrías pensar en ello?

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