Todos nosotros consideramos o estamos totalmente convencidos que la Biblia es la Palabra inspirada de Dios, y que precisamente por ello, ya sean enseñanzas, mandamientos, disposiciones o recomendaciones,...
Permaneciendo en Cristo
30-05-2010 - Antonio Sellés
Todos nosotros consideramos o estamos totalmente convencidos que la Biblia es la Palabra inspirada de Dios, y que precisamente por ello, ya sean enseñanzas, mandamientos, disposiciones o recomendaciones, que encontramos en ella, deberían ser al menos, y sin parecer exagerados, de apasionante actualidad. (2 Timoteo 3:16-17)
Por lo tanto el siguiente versículo es de plena actualidad, y aplicable a todos aquellos que nos consideramos seguidores de Jesucristo.
Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queráis, y os será hecho. (Juan 15:7)
Así que, una vez hecha la aclaración pertinente entramos de lleno en el tema.
Utilizó Jesús dirigiéndose a sus discípulos el presente indicativo del verbo permanecer, “si permanecéis en mí”, no como “ el estar o quedarse cierto tiempo en un mismo sitio” sino como un estado, es decir como “duración constante, permanente e inamovible”. Como un quedarse en Jesucristo y no separarse de él jamás. A la vez, que también de la misma manera tendrían que permanecer en ellos, (en nosotros) permanentemente las palabras de su Maestro y sus enseñanzas. Y todo esto para que todo lo que le pidieran y quisieran sus discípulos (nosotros también) se les concediera.
Como todos sabemos, venid a mí, es el llamamiento global, de nuestro Señor Jesucristo para todas las gentes, pueblos y naciones, (Mateo 11:28) pero no para pasar un buen rato con él, ni para asistir a un seminario suyo, y menos aún para visitarle; sino para quedarse con él. Para llegar a ser uno con él. (Juan 17:20-21)
Se trata de un cambio de estado lo que demanda el Señor Jesús de nosotros; de un permanente y continuado cambio de actitud, para dejar atrás pensamientos y comportamientos inadecuados que son contrarios a la voluntad de Dios. De actitudes que no nos ayudan en nada en cuanto a nuestra relación con el Señor. (Mateo 10:37-38)
Porque Jesús, no solo estuvo durante tres años y medio entre nosotros para mostrarnos la gloria de Dios, morir en la cruz, y redimir a la humanidad, sino que anduvo enseñando y capacitando a un puñado de hombres, para que cuando él regresara al lugar de donde había venido, estos continuaran la obra que él había iniciado, respaldándoles el mismo en todo. (Mateo 28:18-20)
Pero que para ello, tendrían que reunir una serie de requisitos; requisitos que podrían superarlos, (nosotros también) solamente conjugando de manera continuada, el presente indicativo del verbo permanecer.
Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. (Juan 8:31-32)
Porque de lo que se trata es de seguir estableciendo el Reino de Dios en la Tierra, y para ello nos es necesario el imprescindible respaldo de Dios, y este solo lo vamos a conseguir permaneciendo continuamente en Jesucristo y que sus palabras también permanezcan en nosotros, no hay otra manera. (Juan 14:23)
Es un intercambio total y permanente, yo en Jesús y Jesús en mí. Tal y como lo expone el apóstol Pablo prácticamente en cada una de sus epístolas. (Gálatas 2:20)
Sé que no es muy fácil asumir esta actitud, pero el mismo Señor Jesucristo afirma que es necesario, porque yendo a nuestro aire, poco podremos hacer. Sin embargo unidos a Cristo podemos hacer infinidad de cosas para Dios, ya que de eso se trata, ¿no? Porque, ¿que sentido tiene, el haber conocido a Jesús, el nuevo nacimiento, conocer la Palabra de Dios, orar, alabar, y cosas semejantes, sino llevamos fruto para Él? (Juan 15:4-5)
Aun hay mucho mas en Cristo que aún desconocemos, y que está al alcance de nuestra mano, porque así fue dicho por nuestro Señor Jesucristo, (Juan 16:12-13) y está escrito para nuestro testimonio, por los mismos hombres que lo oyeron y lo creyeron, aplicándoselo a sus vidas y viendo además el resultado. (Juan 16:24)
Resultado que si nosotros, los que nos consideramos en la actualidad discípulos de Jesucristo, somos capaces de permanecer en Jesús y que sus palabras permanezcan en nosotros, lo veremos, al igual que lo vieron sus primeros discípulos.
........ y cualquiera cosa que pidiéramos la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de él.
(1 Juan 3:22)
Que la Gloria sea siempre para nuestro Dios.
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