Algo más que una pequeña semilla.

 

Dijeron los apóstoles al Señor: Auméntanos la fe. 
Entonces el Señor dijo: Si tuvierais fe como un grano de mostaza, podríais decir a este sicómoro: Desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecería.
(Lucas, 17:5-6)

Hemos oído infinidad de veces las grandes cosas que se pueden hacer,  solamente con un poquito de fe.  Tan poquita, como poquita cosa que es un grano de mostaza. Pero de  lo que no se suele hablar, al menos un servidor no lo ha oído, es de las propiedades de la mostaza.

Propiedades que me imagino,  el Señor Jesús conocía perfectamente. Porque Él, nunca hablaba por hablar, y lo que decía,  apuntaba más allá,  para que los que oyeran sus palabras, inquirieran  y meditaran en ellas.

Así que veamos algunas de las propiedades de la mostaza:

La mostaza, es una de las especias que desde tiempos muy antiguos ha sido usada como  fuente de aceite comestible y en el área de medicina, como antídoto en picaduras de escorpión y mordidas de víbora.

Aparte de ser usada como condimento, el valor medicinal de la mostaza, ya era conocido y mencionado por Pitágoras en el 530  A.C. señalando como ya hemos indicado,  que podía usarse como remedio para las picaduras de escorpión. Se menciona también que la mostaza era usada como aromatizante para disfrazar el olor desagradable de los alimentos.

En la actualidad esta especia tiene aplicación en áreas como medicina y agricultura, debido a que se le han atribuido efectos, anti-cancerígenos, propiedades antioxidantes  y antibióticos de amplio espectro, así como efectividad como fungicida.

Además tiene un alto contenido en proteínas, propiedades emulgentes y estabilizantes, siendo  además, un aglutinante natural. Ocupando  esta especie, el tercer lugar  como condimento más importante después de la sal y la pimienta.

Pues bien, con lo expuesto, tal vez, el Señor Jesús no solo pensara, en la pequeñez del grano de mostaza en cuanto al tamaño de la fe, sino de todo lo que de ese grano para beneficio, se podía extraer. Así que, al ser la fe, certeza y convicción,  (Hebreos, 11:1)  tal vez,  deberíamos  (al igual que   la  mostaza)  utilizarla  para aderezar y componer vidas;  como medicina para los enfermos y antídoto para  tentaciones y ataques espirituales; y también como proteína esencial, para el crecimiento espiritual; pero sobre todo,  como aglutinante  también espiritual  para unir a los hombres  con Dios.  Que es definitivamente de lo que se trata.

Y dijo: ¿A qué es semejante el reino de Dios, y con qué lo compararé? 
Es semejante al grano de mostaza, que un hombre tomó y sembró en su huerto; y creció, y se hizo árbol grande, y las aves del cielo anidaron en sus ramas.
(Lucas, 13:18-19)

 

¿Podrías pensar en ello?

 

 

Un comentario sobre “Algo más que una pequeña semilla.

  1. Como siempre buena prédica,yo no sabía la característica anticancerinas y antioxidantes de la mostaza,muy lindo lo de la Fe

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