Piedras, como testigos mudos.

    Entrando el  Señor Jesús en  Jerusalén montado en un pollino, la gente gozosa,  alababa a Dios a grito pelado. Cosa que molestándose algunos fariseos se dirigieron a Jesús para que reprendiera e hiciera callar a sus discípulos, a lo que el Señor respondiéndoles, les dijo: Si estos callaran, las piedras clamarían. (Lucas, 19:35-40) […]

Seguir leyendo Piedras, como testigos mudos.