Conozco tus obras; sé que no eres ni frío ni caliente. ¡Ojalá fueras lo uno o lo otro! Por tanto, como no eres ni frío ni caliente, sino tibio, estoy por vomitarte de mi boca. (Apoc. 3:15-16) NVI. Este es el mensaje que no sólo se le da a la iglesia de Laodicea, sino […]

