“Vosotros, pues, no os preocupéis por lo que habéis de comer, ni por lo que habéis de beber, ni estéis en ansiosa inquietud.” (Lucas 12:29). “No os afanéis por vuestra vida, qué comeréis; ni por el cuerpo, que vestiréis.” (Lucas 12:22). A lo largo de los años he enfermado del estómago en repetidas […]

