Estando san Pablo esperando a sus compañeros de milicia Silas y Timoteo en Atenas, nos dice La Palabra que no podía contenerse al ver tanta idolatría en dicha ciudad: Cuando los judíos de Tesalónica supieron que también en Berea era anunciada la palabra de Dios por Pablo, fueron allá, y también alborotaron a […]

