En la epístola universal de Santiago, se encuentra un versículo, que, durante algún tiempo me intrigó: Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites. (Santiago, 4:3) Todo lo contrario, a lo dicho por el Señor Jesús a sus discípulos: … Pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido. (Juan, […]

